Abogada · Lideresa Social · Malambo
XiomaraValera
“Vine del barrio, me prepare para servir”
Hija de Malambo, madre y esposa. Abogada egresada de la Universidad Simon Bolivar, especialista en Contratacion Estatal. Viene del barrio El Morrito — no de privilegios ni de estructuras de poder. Es la voz de quienes siempre han estado ahi, esperando ser escuchados.
#FuerzaYEsperanza · Malambo
Una mujer que viene desde abajo
Xiomara Valera es hija de Malambo, madre y esposa, una mujer que ha construido su vida desde el esfuerzo y la determinacion. Es abogada egresada de la Universidad Simon Bolivar, especialista en Contratacion Estatal y Derecho Procesal, y candidata a magister en Gobierno, Innovacion y Derechos Humanos de la Universidad Autonoma del Caribe.
No viene de privilegios ni de estructuras tradicionales de poder. Viene del barrio El Morrito, uno de los sectores mas humildes del municipio, donde aprendio desde muy joven lo que significa luchar por salir adelante. Crecio en un hogar liderado por una madre cabeza de familia, quien le enseno que el trabajo digno, la disciplina y la perseverancia no son opciones, sino el camino.
Xiomara no habla de las problematicas: las ha vivido. Sabe lo que significa la falta de oportunidades, el abandono institucional y las barreras que enfrentan miles de familias malamberas todos los dias. Por eso, su liderazgo no nace de los discursos, nace de la realidad.
Xiomara no habla de Malambo desde afuera: lo vive, lo camina y lo conoce. Por eso, cuando habla, la gente reconoce su propia historia en sus palabras.— Voz de la comunidad · Malambo
Voces de Malambo
Xiomara no llego a vernos cuando necesitaba algo. Lleva años con nosotros, escuchandonos. Eso es lo que Malambo necesita: alguien que conozca sus barrios de verdad, no de lejos.
Gracias a las becas que impulso pude terminar mi formacion profesional. Por eso sigo a Xiomara: porque ya vi como actua cuando tiene la capacidad de ayudar. No son promesas — son hechos.
"Nosotros como organizadores y junta del Festival y Reinado del Mango de Caracolí, hoy le damos gracias a la doctora Xiomara Valera."
Iniciativas reales · Resultados concretos
Transformar el territorio no es un discurso, es una accion constante. Cada una de estas iniciativas nacio de escuchar, entender y actuar. No son promesas: son hechos con nombre y apellido.
Festival del Mango
Impulso la creacion e institucionalizacion del Festival del Mango, hoy respaldado por el Acuerdo No. 015. El mango no es solo un fruto — es parte de lo que somos como pueblo.
- Economia local dinamizada
- Talento y produccion del territorio visibles
- Sentido de pertenencia fortalecido
Becas para jovenes vulnerables
El talento existe en Malambo. Lo que falta es la oportunidad. Por eso impulso un programa de becas para jovenes de escasos recursos que acceden a formacion tecnica y universitaria.
- Mas jovenes estudiando
- Mas suenos en marcha
- Mas futuro para las familias
Donde hay un libro, hay una oportunidad
Entrega de material educativo a niños y jovenes de Malambo. Sembrar herramientas que transforman vidas desde temprana edad es la base de todo lo que viene.
- Amor por la lectura sembrado
- Pensamiento critico activado
- Nuevas oportunidades abiertas
Formacion en liderazgo joven
Creo espacios de formacion para jovenes con vocacion de servicio, enfocados en valores, participacion ciudadana y compromiso con el territorio.
- Jovenes mas preparados y conscientes
- Mayor participacion ciudadana
- Comunidades mas fuertes desde adentro
Una trayectoria construida con esfuerzo
No llego al conocimiento del Estado por privilegio. Lo construyo escalon a escalon, desde Malambo hasta el nivel nacional, sin olvidar jamas de donde viene.
Direccion de Juventudes
Trabajo directamente con jovenes de Malambo desde la Alcaldia Municipal, coordinando programas juveniles con presencia real en los barrios.
Gobernacion del Atlantico
Coordino programas juveniles departamentales y ejercio en la Secretaria General, fortaleciendo su vision institucional del territorio.
Alcaldia de Barranquilla
Participo en el area de planeacion distrital, entendiendo como se planifican ciudades que si funcionan para sus habitantes.
Congreso de la Republica
Parte de equipos legislativos en el Senado y la Camara de Representantes. Conoce el poder del Estado desde adentro y como controlarlo.
Contraloria General
Formo parte de la entidad maxima de control fiscal del pais. Sabe auditar contratos y exigir transparencia en cada peso del erario.
Magistra en Gobernanza
Cursa su maestria en Gobernanza, Innovacion y Derechos Humanos. Porque quien quiere transformar un territorio nunca deja de aprender.
Lo que Malambo merece
Estos son los temas que Xiomara conoce de cerca, porque los vivió y porque los escuchó barrio a barrio. No son promesas: son convicciones construidas con la gente.
Barrios con Dignidad
Hay barrios en Malambo donde llueve y las familias no pueden salir. Xiomara lo sabe porque crecio en uno de ellos.
Mujer y Familia
En Malambo hay miles de mujeres sosteniendo hogares solas, sin redes de apoyo ni oportunidades reales. Xiomara lo sabe — ella misma fue criada por una de ellas.
Juventud con Futuro
Cada joven que abandona Malambo en busca de oportunidades es una herida para el municipio. Y no tiene que ser asi.
Empleo Digno
Malambo tiene la ZOMA a la vuelta de la esquina y sus familias siguen sin empleo estable. Ese contraste no es inevitable — es el resultado de años de desconexion entre el poder y la gente.
Salud Cerca del Pueblo
En Malambo hay adultos mayores que no tienen como llegar a un centro de salud, y niños que crecen sin atencion basica. Xiomara lo vio de cerca, y sabe que eso no es destino — es abandono.
Malambo Seguro
La inseguridad en los barrios le esta robando la infancia a los niños de Malambo. Xiomara lo dice sin rodeos.
Su voz, sus ideas
Xiomara no solo actua: tambien piensa, analiza y escribe. Estos articulos son su vision sobre los problemas reales que vive Colombia, el Atlantico y Malambo.
Cuando una mujer avanza, no pide permiso: transforma el camino
La politica ha querido a las mujeres pequenas, silenciosas o decorativas. Pero las mujeres no llegamos a la politica a encajar — llegamos a transformarla.
Colombia en pausa: cuando la inseguridad le roba el tiempo a un pais
La inseguridad no es solo el hecho violento que estremece un titular. Es el miedo que se instala lentamente, la desconfianza que se vuelve costumbre. Y Malambo lo siente.
Crecer no es suficiente: desarrollo economico e inteligencia artificial como herramienta de cambio
Seguimos viendo territorios donde la economia crece, pero la gente no progresa al mismo ritmo. La pregunta no es si debemos adaptarnos, sino como lo vamos a hacer.
El mango que nos une: por qué institucionalizar el Festival del Mango es un acto de justicia
En Caracolí, el mango es la sombra de la infancia, el comercio de las abuelas, la materia prima del ingenio artesanal. Institucionalizar su festival no es una fiesta — es un proyecto de vida colectiva.
Los barrios de Malambo: semilla de liderazgo
Malambo no se entiende desde los despachos. Se entiende caminando sus barrios, escuchando sus esquinas, reconociendo las necesidades que viven en los cuerpos de sus habitantes.
Cuando una mujer avanza, no pide permiso: transforma el camino
Naci en un barrio popular, de esos donde la vida no te da ventajas, pero si te ensena a resistir. Creci viendo a una mujer sacar adelante un hogar sin descanso, sin aplausos y muchas veces sin apoyo. Mi madre, cabeza de hogar, no solo fue sustento: fue direccion, caracter y vision.
En ella entendi, desde muy temprano, lo que significa liderar sin titulos, gobernar sin poder formal y sostener sin rendirse. Por eso, cuando hablo de la participacion de las mujeres en la politica, no lo hago desde la teoria. Lo hago desde la vida.
Durante mucho tiempo, la politica ha sido un escenario donde a las mujeres se nos ha querido pequenas, silenciosas o decorativas. Se nos ha exigido demostrar el doble, hablar con cuidado, no incomodar. Pero la realidad es otra: las mujeres no llegamos a la politica a encajar, llegamos a transformarla.
Creo profundamente en el poder transformador de las mujeres. No es un discurso vacio, es una verdad que se vive en cada hogar sostenido por una madre, en cada joven que lucha por estudiar, en cada mujer que decide no quedarse en el lugar que le asignaron. Esa fuerza, cuando entra en la politica, cambia prioridades, humaniza decisiones y rompe estructuras.
Mi forma de hacer politica nace de esa historia. Es irreverente, porque no acepto que se nos impongan limites por el hecho de ser mujeres. Es firme, porque se de donde vengo y hacia donde quiero ir. Y es consciente, porque entiendo que cada paso que damos abre camino para otras.
No creo en una participacion femenina simbolica o de cumplimiento. Creo en mujeres tomando decisiones, liderando procesos, cuestionando lo establecido y defendiendo su autonomia sin pedir permiso. Porque ya hemos demostrado que podemos. Y mas aun, que cuando lo hacemos, lo hacemos mejor.
Hoy, mas que nunca, necesitamos que las mujeres esten en la politica. No como una cuota, sino como protagonistas. No como excepcion, sino como regla. Porque cuando una mujer llega, no llega sola: llega con su historia, con su lucha y con la capacidad de transformar todo a su paso. Y eso, definitivamente, ya no tiene vuelta atras.
Colombia en pausa: cuando la inseguridad le roba el tiempo a un pais
Hay una sensacion dificil de ignorar en Colombia: como si el pais caminara, pero con el peso de algo que lo retrasa. No es que no avance, es que avanza a medias, con tropiezos. Esa sombra tiene nombre: inseguridad.
A nivel nacional, el dano no siempre se percibe de forma inmediata. No es solo el hecho violento que estremece un titular. Es el miedo que se instala lentamente, la desconfianza que se vuelve costumbre, la incertidumbre que empieza a dictar decisiones.
En el Departamento del Atlantico, esa sensacion se vuelve mas cercana, mas tangible. Aqui el contraste duele mas: territorios con potencial, con gente trabajadora, con ubicacion estrategica… pero frenados por dinamicas que desgastan.
Y en medio de ese mapa, Malambo aparece como un reflejo concentrado de esa realidad. Un municipio que crece, pero con heridas abiertas. Donde el progreso convive con el temor, donde las oportunidades existen, pero no siempre alcanzan a todos. Alli, la inseguridad no es solo un problema: es un estado de animo colectivo.
El dano mas profundo no es el visible. Es el que retrasa suenos. Es el joven que deja de proyectarse, la madre que vive en alerta constante, el pequeno negocio que no logra expandirse. Es un tiempo que se estanca.
Pero incluso en medio de esa pausa forzada, hay una verdad que persiste: este no es un pais resignado. Ni el Atlantico es un territorio vencido. Ni Malambo es un lugar sin salida. Hay una fuerza que resiste, que insiste, que no se conforma.
Por eso, la respuesta no puede ser superficial. Recuperar la seguridad es tambien recuperar el tiempo. Se necesita decision, pero tambien vision. Apostarle a la prevencion con la misma fuerza que a la reaccion. Entender que cada oportunidad que se abre es una barrera que se le cierra al delito.
Colombia no puede seguir avanzando a medias. El Atlantico no puede seguir resistiendo cuando tiene todo para liderar. Y Malambo no puede quedarse atrapado entre lo que es y lo que podria ser. Ya es momento de soltar ese freno.
Crecer no es suficiente: desarrollo economico e inteligencia artificial como herramienta de cambio
Durante años nos han hablado de desarrollo economico como si fuera una meta que se mide unicamente en crecimiento. Mas cifras, mas inversion, mas infraestructura. Pero hay una verdad que no podemos seguir ignorando: crecer no siempre significa avanzar, y mucho menos transformar.
Hoy seguimos viendo territorios donde la economia crece, pero la gente no progresa al mismo ritmo. Donde las oportunidades se concentran, donde emprender sigue siendo una carrera cuesta arriba y donde el acceso sigue siendo un privilegio.
No podemos seguir replicando un esquema de desarrollo que no cierra brechas, que no democratiza oportunidades. El problema no es solo cuanto crecemos, sino como y para quien lo hacemos.
En ese contexto, la inteligencia artificial aparece como una herramienta poderosa, pero tambien como un punto de quiebre. Puede convertirse en el mayor acelerador de desarrollo que hemos tenido… o en el factor que amplie aun mas la distancia entre quienes tienen acceso y quienes no. La diferencia la marca la decision.
Si la inteligencia artificial se queda en manos de unos pocos, sera una herramienta de concentracion. Pero si logramos llevarla a los territorios, a los emprendedores, a las mujeres, a los jovenes, puede convertirse en un motor de transformacion real.
Para que eso ocurra, se necesita mas que entusiasmo tecnologico. Se necesita una apuesta decidida por la formacion. No podemos hablar de innovacion si no estamos preparando a las personas para entenderla, usarla y adaptarla a sus realidades.
El desarrollo no puede seguir siendo algo que baja desde arriba. Tiene que construirse desde abajo, con acceso, con herramientas, con oportunidades reales. Porque al final, el verdadero desarrollo no se mide en lo que produce una economia, sino en lo que transforma en la vida de su gente. Y eso ya no admite mas aplazamientos.
El mango que nos une
Hay frutos que no solo se comen: se recuerdan, se celebran, se heredan. En Caracolí, el mango es todo eso y más. Es la sombra de la infancia, el aroma del verano, el comercio de las abuelas, la materia prima del ingenio artesanal. Por eso, cuando hablamos de institucionalizar su festival, no estamos hablando simplemente de una fiesta. Estamos hablando de un proyecto de vida colectiva.
Caracolí es un corregimiento lleno de historia, de gente que trabaja y que sueña. Un territorio que produce, que crea y que merece que sus tradiciones tengan el reconocimiento oficial que ya ganaron en el corazón de sus habitantes. La propuesta de dar carácter institucional al Festival del Mango nace de una convicción profunda: que la cultura no es un lujo, sino el tejido con el que una comunidad se sostiene.
Desarrollo Local
Un festival que mueve la economía del corregimiento
Cuando el Festival del Mango se convierte en un evento institucional, deja de ser un momento y se convierte en un motor. La economía local respira diferente cuando hay una fecha fija en el calendario que convoca visitantes, activa el comercio informal, llena los puestos de los vendedores de frutas, reactiva la gastronomía popular y pone a circular el dinero dentro del mismo territorio.
Los pequeños productores de mango de Caracolí y sus veredas aledañas tendrían, por primera vez, una vitrina real para comercializar su cosecha con dignidad y con precio justo. El festival crea encadenamientos: quien compra mango, también come, se hospeda, transporta, decora. Cada peso que entra en la celebración tiene el potencial de multiplicarse dentro de la comunidad.
Patrimonio Vivo
Los artesanos: los guardianes del alma del territorio
Detrás de cada canasto, cada joya de semilla, cada pieza de madera labrada, hay una historia de aprendizaje transmitido de generación en generación. Los artesanos de Caracolí son depositarios de un saber que no se encuentra en ningún libro y que, sin espacios para mostrarse, corre el riesgo de desaparecer en silencio.
Un festival institucionalizado le garantiza a estos creadores un espacio fijo, digno y promovido por el Estado. No se trata solo de vender; se trata de ser vistos. De que un niño del corregimiento crezca viendo que el trabajo de sus mayores tiene valor, que lo que hacen con sus manos merece admiración y recursos. La institucionalidad es la diferencia entre la supervivencia y el florecimiento.
"Cuando el Estado pone su sello sobre lo que hacemos, le dice al mundo entero: esto importa, esta gente importa, esta cultura importa."
Identidad Gastronómica
La cocina como bandera: impulsando la gastronomía popular
El mango no es solo una fruta. Es un ingrediente con universo propio: enyucado con mango, mango biche con sal y limón, jugos, conservas, mermeladas, salsas agridulces, postres que huelen a Caribe y a memoria. La gastronomía local que gira alrededor del mango es un patrimonio inmaterial de primer orden, y el festival es el escenario perfecto para elevarla.
Institucionalizar el evento significa abrir la puerta a concursos gastronómicos, a la documentación de recetas tradicionales, a la visibilización de las cocineras populares — esas mujeres que llevan décadas preparando los sabores del corregimiento sin que nadie les tome una foto o les dé un título. El festival puede ser el primer paso para que esa riqueza culinaria figure en el mapa gastronómico del Atlántico.
Identidad y Memoria
Cultura que se defiende con alegría
La cultura no es decoración. Es la forma en que una comunidad se explica a sí misma, se reconoce en el espejo del tiempo y se proyecta hacia el futuro. Caracolí tiene una identidad cultural poderosa, forjada entre el río, la tierra y las palmas de mango que bordean sus calles. Pero las identidades necesitan ser celebradas para mantenerse vivas.
El festival institucional del mango puede ser el espacio donde la música tradicional, la danza, las expresiones orales y los juegos ancestrales encuentren un escenario garantizado cada año. Donde la memoria colectiva no solo se conserve, sino que se contagie y se renueve con cada edición. Un pueblo que celebra lo propio es un pueblo que se quiere. Y un pueblo que se quiere construye mejor su futuro.
Proyección Regional
De Caracolí para el mundo: turismo, identidad y orgullo
La institucionalización del festival no solo tiene efectos internos. Tiene proyección hacia afuera. Un evento oficial, con apoyo del municipio de Malambo y del departamento del Atlántico, puede posicionarse como destino de turismo cultural regional. Visitantes de Barranquilla, de otros municipios del Caribe e incluso de otras regiones del país pueden encontrar en el Festival del Mango de Caracolí una razón para hacer el viaje.
Los festivales culturales bien gestionados son herramientas de desarrollo territorial. Generan empleo, activan la economía solidaria y posicionan al corregimiento como un referente de identidad y orgullo caribeño. Además, abren puertas a convocatorias del Ministerio de Cultura, apoyos del Fondo Mixto de Cultura del Atlántico y alianzas con universidades y medios de comunicación. La institucionalidad es la llave que da acceso a todo eso.
Caracolí ya lo tiene todo. Solo falta que lo digamos oficial.
Institucionalizar el Festival del Mango no es un capricho ni una iniciativa más. Es el reconocimiento de que Caracolí tiene historia, tiene talento, tiene sabor y tiene cultura. Es apostarle a que las generaciones que vienen puedan encontrar en su propio territorio una razón para quedarse, para crear, para celebrar.
Que el mango que ha florecido en los patios de Caracolí por generaciones, florezca ahora también en el calendario oficial de la cultura de Malambo. Que huela a tradición, a economía viva, a artesanía, a buena mesa y a orgullo colectivo.
CARACOLÍ · MALAMBO · ATLÁNTICO · COLOMBIA
Los barrios de Malambo: semilla de liderazgo
Malambo no se entiende desde los despachos. Se entiende caminando sus barrios, escuchando sus esquinas, reconociendo las necesidades que viven en los cuerpos de sus habitantes y las esperanzas que florecen a pesar de todo.
Malambo es uno de los municipios más dinámicos del departamento del Atlántico. Con una población que supera los 130.000 habitantes y una posición geográfica estratégica sobre el río Magdalena, este territorio es tanto un corredor de desarrollo industrial como un mosaico de comunidades populares con identidad propia, historia viva y necesidades urgentes. Conocer sus barrios no es un ejercicio folclórico: es un acto de inteligencia política y una condición indispensable para cualquier forma de liderazgo genuino.
El Territorio como Maestro
Leer el barrio antes de proponer la solución
En la teoría de la gobernanza contemporánea, el territorio no es simplemente el escenario donde ocurren los problemas sociales: es en sí mismo un actor político. Los barrios de Malambo —desde los sectores más consolidados del casco urbano hasta las comunidades en zonas de expansión— expresan décadas de decisiones públicas, de omisiones institucionales y de resistencia colectiva. Leer esa geografía humana es el primer acto de cualquier liderazgo que pretenda ser transformador y no solo decorativo.
Cuando uno recorre barrios como Villa Esperanza, San Fernando, Villa Esther, La Milagrosa o San Martín, no encuentra solo infraestructura o datos estadísticos. Encuentra narrativas: la madre que lleva a sus hijos a la escuela caminando porque no hay ruta segura, el joven que estudia de noche porque trabaja de día, la líder comunal que lleva quince años gestionando lo que el Estado no ha llegado a resolver. Esas narrativas son la materia prima del buen gobierno.
Dimensión social
Los barrios concentran los déficits de cobertura educativa, salud preventiva y acceso a servicios básicos. Pero también concentran las redes de solidaridad más robustas del municipio.
Dimensión económica
La economía informal que sostiene a miles de familias malamberas nace y circula en las calles y tiendas de los barrios. Es una economía invisible para la estadística pero real para la vida.
Dimensión cultural
El carnaval, la música, las expresiones orales y la gastronomía popular tienen su laboratorio natural en los barrios. Allí se conserva la memoria colectiva del municipio.
Dimensión política
Los barrios son la unidad básica de la participación ciudadana. Las Juntas de Acción Comunal, los comités de veeduría y los grupos organizados de base son poderes reales que anteceden a muchas instituciones formales.
Liderazgo con Raíces
Gobernar desde adentro, no desde arriba
El liderazgo que no conoce el territorio que pretende transformar es un liderazgo frágil. No porque le falten buenas intenciones, sino porque carece de la información más importante: la que no aparece en los informes de gestión ni en las presentaciones de PowerPoint. La que solo se obtiene estando presente, escuchando con genuina atención, reconociendo en cada habitante a un ciudadano con derechos, con criterio y con capacidad de co-construir soluciones.
Por eso, cuando hablo de los barrios de Malambo como inspiración para el liderazgo, no estoy hablando de ellos como objeto de intervención. Estoy hablando de ellos como sujetos de transformación. Son los barrios los que me han enseñado dónde están los verdaderos cuellos de botella de la gobernabilidad local, cuáles son las apuestas culturales que merecen recursos públicos, qué tipo de jóvenes existen y qué necesitan para despegar.
"El buen gobierno no se improvisa en una oficina: se aprende caminando el barrio con los ojos abiertos y el ego a un lado."
Retos y Posibilidades
Lo que los barrios piden a gritos — y lo que ofrecen en silencio
Malambo enfrenta retos estructurales que sus barrios expresan con claridad: déficit de infraestructura vial en sectores periféricos, presión sobre el sistema de alcantarillado, brechas en la calidad educativa entre barrios, informalidad laboral que se traduce en vulnerabilidad social, y una población juvenil numerosa que no siempre encuentra canales institucionales para su potencial.
Pero esos mismos barrios guardan activos que no se consiguen con presupuesto: capital social acumulado, liderazgos comunitarios con legitimidad real, tradiciones de organización que han sobrevivido a múltiples administraciones, y una energía creativa que explota en cada festividad, en cada muralla pintada, en cada emprendimiento que nace en un garaje y termina siendo el sustento de una familia.
La gobernanza territorial inteligente es aquella que sabe leer simultáneamente esos dos registros —el del déficit y el del activo— y que construye políticas públicas que potencien lo segundo para atender lo primero. Eso es lo que los barrios de Malambo esperan: no ser vistos solo como problemas a resolver, sino como comunidades que ya tienen parte de la solución.
Cada vez que camino un barrio de Malambo con verdadera atención, salgo con más preguntas que respuestas. Y eso, lejos de ser una debilidad, es la señal de que el territorio me está enseñando.
MALAMBO · ATLÁNTICO · COLOMBIA
Xiomara con su gente











Videos del movimiento
Presentación · Xiomara Valera
¿Quién es Xiomara Valera?
Hija de Malambo, abogada, lideresa social. Una mujer que viene del barrio El Morrito y que ha construido su camino desde el esfuerzo y el servicio a su comunidad.
Iniciativa Social · Malambo
Festival del Mango — Familias Malamberas
Un proyecto que nació desde los barrios para poner en valor la identidad productiva de Malambo. Más de 50 familias beneficiadas a través del impulso al mango como fruto emblema del municipio.
Comunidad · Malambo
Día de la Mujer
Xiomara Valera celebró el Día Internacional de la Mujer junto a mujeres de los barrios de Malambo, reconociendo su fuerza, su liderazgo y su papel esencial en la transformación del municipio.
Liderazgo Femenino · Malambo
Soy Mujer, Soy Capaz
Un mensaje directo a las mujeres de Malambo: su capacidad no tiene límites. Xiomara impulsa el liderazgo femenino desde los barrios, convencida de que cuando una mujer avanza, transforma su comunidad entera.
Infancia · Malambo
Día del Niño
Celebración del Día del Niño con las comunidades de Malambo. Xiomara cree que invertir en la infancia es la apuesta más importante que puede hacer un territorio por su propio futuro.
Educación · Malambo
Día del Libro
Entrega de libros a niños y jóvenes de comunidades vulnerables de Malambo. Más de 500 libros distribuidos como parte de la iniciativa "Donde hay un libro, hay una oportunidad".
Educación · Malambo
Feria Educativa
Espacio de encuentro educativo para jóvenes y familias de Malambo. Una iniciativa que acerca la oferta académica, técnica y de formación a quienes más lo necesitan en el municipio.
La historia de Xiomara
Hija de Malambo, del barrio El Morrito
Crecio en uno de los sectores mas humildes del municipio, en un hogar liderado por su madre cabeza de familia. Aprendio desde muy joven que el trabajo digno, la disciplina y la perseverancia no son opciones, sino el camino.
Abogada con doble especializacion
Se formo como abogada en la Universidad Simon Bolivar y se especializo en Derecho Procesal y en Contratacion Estatal (Universidad Libre), preparandose para entender el Estado desde adentro.
De Malambo al Estado nacional
Desde la Direccion de Juventudes de Malambo hasta el Senado, la Camara, la Contraloria General y la Gobernacion del Atlantico. Conoce como funciona el poder y como controlarlo en favor del pueblo.
Festival del Mango — Acuerdo No. 015
Impulso y logro la institucionalizacion del Festival del Mango de Malambo, respaldado por acuerdo municipal. Su primera gran victoria colectiva: no fue promesa, fue resultado.
Lideresa comunitaria activa
Trabaja con comunidades, conoce los barrios y escucha a la gente con la misma atencion de quien vivio lo que ellos viven. Cursa su maestria en Gobernanza porque sabe que Malambo merece lo mejor.
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El cambio empieza cuando decidimos actuar juntos.
La comunidad que transforma
Si amas a Malambo y crees que la comunidad organizada transforma territorios, este es tu espacio.
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"Malambo merece mas. Y vamos a lograrlo juntos."— Xiomara Valera · Lideresa Social · Malambo






